sábado, setiembre 02, 2006

La maldición del abuelo

por Grober Garro Cerna


Sebastián no comprendía porqué sus padres le habían dejado con su abuelo en un pueblo tan lejano e inhóspito como Huari, donde los cerros se elevaban de manera misteriosa tomando formas caprichosas parecidas a rostros humanos que clamaban perdón. Aquel pueblo le parecía tan extraño e ínfimo pero a la vez místico y bello, por las formas de las construcciones de sus casas que tenían paredes de barro y techos de paja.

Sus padres solo le dijeron que volverían en una semana, ya habían pasado dos meses y aún seguía esperando, en aquel montículo de piedras que los viajeros de tanto viajar habían acumulado, dizque para la buena suerte a la salida y entrada del pueblo, mientras que su abuelo, un tipo déspota, cometía abusos contra él.

Un día su madre se le apareció en sueños y le dijo que buscara un huevo de gallo para protegerse del diablo, Sebastián se despertó sobresaltado y se dirigió al gallinero, grande fue su sorpresa cuando confirmó que efectivamente el gallo había puesto un huevo el cual era pequeño y oscuro, se lo llevó a un curandero y este le aconsejo que lo empollara en sus axilas por siete horas para luego sacar un anillo de oro que le protegería del maligno.

Al día siguiente, a la medianoche el supay se apareció con intención de llevarse el alma del muchacho, según el pacto de sangre que hizo su abuelo, que condenó al pobre niño para salvarse de los infiernos, ya que en su juventud fue un pishtaco, pero Sebastián siendo muy astuto huyó en un burro hacia una cueva llamada pishtaq machey perseguido por su abuelo y el diablo que montaban una mula, que de acuerdo a las tradiciones, tienen siete pensamientos a la vez, solo para hacer maldades y muy cerca de un abismo los botó, dando tiempo al muchacho par llegar a su destino, una vez en la cueva se le apareció el espíritu de sus padres que le confesaron que fueron victimas de su malvado abuelo y que la única manera de librarse de la maldición era enterrar el anillo rezando un padre nuestro. Así lo hizo y cuando estaba a punto de ser alcanzado de nuevo por el diablo, logró enterrar el anillo mientras que el supay huía dando gritos y llevándose el alma de su abuelo.

Sebastián nunca más volvió a ver a sus padres pero la esperanza renació en su corazón cuando vió salir el sol, iluminando su rostro y prodigando calor al hermoso pueblo de Chacaragra, hogar de sus padres.


FIN

Vocabulario:
pishtaco.................asesino
pishtaq machey...cueva del pishtaco
supay....................diablo

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